Sesiones personalizadas

Aunque mi primer deseo es la formación y la transmisión, no dejo de pasar consulta a personas que me llaman desorientadas, tal y como yo lo estuve también en su día. Admiro profundamente a las personas que vienen a pedir apoyo profesional. Hay un paso importante y es el reconocimiento de que se necesita apoyo, ayuda. Ya con este paso hay mucho andado, ya que el orgullo es una de las pasiones que más nos impiden "llegar" e incluso a comenzar a caminar. El orgullo y la desidia diría yo que son los "males del alma" más caracterísiticos del ser humano de esta dimensión en que vivimos.mapaHay muchas otras pasiones que el eneagrama señala puntualmente de una manera extraordinaria.

Pero todos padecemos orgullo y todos padecemos desidia. Nuestra biología, nuestro cerebro automático y nuestro sistema de supervivencia nos llevan al "más de los mismo", aunque ese más de los mismo no nos produzca más que los desastres a los que de repente nos podemos ver acostumbrados y que identificamos con vivir. Hay personas no obstante y yo soy una de ellas, que no se conforman, y que intuyen que puede haber otra manera de procesar la información y buscan y piden ayuda. Es el momento de la bienvenida, atravesar las pasiones y los decretos llamados creencias para recibir nueva información es todo un reto para el ser humano y desde mi punto de vista es lo que necesitamos hacer para hallarle un sentido más profundo a nuestras vidas, más esperanzador y también más práctico. Disfruto mucho recibiendo en consulta, y guiando a personas hacia sus propias resoluciones, no sólo hacia las mías. Ahí la psicoterapia, el coaching y con la herramienta magnífica del eneagrama que habla sobre diferencias y similitudes, voy adquiriendo experiencia y mis errores y aciertos han sido los grandes protagonistas en mi camino hacia el acompañamiento. Los psicólogos somos acortadores del camino hacia la resolución, ya que la Vida en sí misma en una perfecta guía, no obstante atravesar las pasiones y los bloqueos, inseguridades, desvalorizaciones, baja autoestima y desconocimeinto de uno mismo puede tardar toda la vida en solucionarse si es que se soluciona.

Con esto quiero decir, que dar la mano dejando en libertad a la persona para que sea ella misma y no un reflejo de uno, es el gran reto de los psicólogos clínicos, psicoterapeutas y coaches. Para ello desde mi punto de vista es necesario que dichos facilitadores hayan y estén haciendo perpetuamente su propio proceso. Los títulos universitarios y certificaciones y Másters, son importantes pero no suficientes, pienso que todo profesional del acompañamiento en consulta ha de estar creciendo y cuestionándose perpétuamennte para poder dar en cada momento lo mejor de sí mismo a los correspondientes. Todo psicoterapeuta psicólogo clínico y coach es un ser humano en evolución y en constante estudio e investigación. En consulta empleo la charla terapéutica, la hipnosis, el test de Rorschach como diagnóstico y terapia, el eneagrama y técnicas de autocontrol emocional que van evolucionando a lo largo del tiempo. Pero sobre todo lo que puedo llegar a conseguir es la profunda aceptación del ser humano sensible que tengo delante para así ganarme también su confianza y que juntos transitemos para salir de donde se estaba y llegar a otro mundo que se puede crear.